13 junio 2015

Relato: Más poder


Relato para la iniciativa: Cuéntame tu historia.

(Cuéntame tu historia XII). 

Esta iniciativa consiste en escribir un relato a partir de un tema o personaje propuesto.


Para Cuéntame tu historia XII el reto consiste en escribir una historia cuyo personaje principal sea un malvado/a inventado. Las características son libres, lo que tiene que quedar claro es que el protagonista es malvado en algún punto de su historia.

 Para esta propuesta he decidido continuar la historia de la entraga anterior: El aprendiz y la rana. Ahora el protagonista es un mago que descubre lo ocurrido con la rana y quiere sacar provecho de la situación para volverse más poderoso.


Aquí va el relato :)

Más poder

   Cuando mi herido (que no querido) aprendiz me relató lo sucedido con la rana, no daba crédito porque enseguida supe que era mi gran oportunidad. Hace muchas décadas el cristal me otorgó un poder que el resto de magos subestimaron: “la piel pétrea”. Prácticamente todos los conjuros superaban a los míos: el control de los elementos, la invocación de seres inauditos, la levitación, telequinesis… No obstante, mi suerte cambiaría: si lograba hacerme con la rana mágica de mi torpe aprendiz, mi poder se vería incrementado. Se dice que si un mago es tocado dos veces por la luz del cristal su poder se vuelve superior al de cualquier otro mago o ser de este mundo, pero nadie supo jamás cómo conseguirlo. El cristal se apaga ante los que ya han recibido su don. Sin embargo, la historia del aprendiz me dio una gran idea: obteniendo el poder de la rana, y no del cristal, conseguiría ser el hechicero más poderoso.

   Tras mucho cavilar recordé que existía un mago más joven que yo cuya habilidad tildaron de patética, Torfi. Desde que la adquirió todos tendieron a apartarle y los que hablaban alguna vez con él era para proferirle alguna burla. Reconozco que incluso yo, ya que siempre tuvo un carácter un tanto peculiar (ni siquiera ningún aprendiz quiso tomarle como maestro). Mas ahora necesitaba de su ayuda, pues su habilidad era la de comunicarse con todos los seres del reino animal y estaba seguro que podríamos seguirle la pista a la rana.

   Acudí a buscarle. Lo encontré junto a un antiguo árbol en el bosque, donde decían que se pasaba el tiempo mirando a la nada y haciendo ruidos extraños. En esos momentos estaba emitiendo uno de ellos y un ciervo le devolvía el sonido, como si fuera una conversación.

   Le saludé. El ciervo se marchó y Torfi se me quedó mirando. No respondía. Algunos incluso decían que había olvidado el lenguaje humano. Se acercó y se quedó observando mi barba. Yo tosí. Aproximó sus dedos y tomó algo de entre los pelos de la misma.
—¿Qué demonios es eso? —pregunté cuando vi que se acercaba sus dedos a los ojos y miraba algún tipo de insecto diminuto fijamente.
—Usted dirá. Dice que lleva bastante tiempo viviendo ahí. Lo siento —respondió y pretendió volver a dejarlo donde estaba, pero me aparté.
—Escucha, Torfi. He venido porque necesito pedirte un favor.
—Por eso nunca me dejo barba.
—¿Cómo dices?
—Los magos se empeñan en que los aprendices limpien sus sombreros, pero en lo que se refiere a las barbas…
—¡¿Qué?!
—Lleva usted un gorro muy reluciente.
—¡Basta ya de sandeces! Te he dicho que necesito pedirte un favor. Es muy importante. Es preciso que me ayudes y te aseguro que si lo haces, recibirás una recompensa.
—¿Qué recompensa? —preguntó. Por fin logré captar su atención.

   Aproveché para relatarle brevemente la historia de mi aprendiz. Le aseguré que si me ayudaba a convertirme en el mago más poderoso podría concederle lo que quisiera.

   Tras pensarlo durante unos instantes, decidió aceptar y enseguida nos pusimos en marcha hacia el valle. Los cíclopes estaban alerta. No querían más intrusos. Por suerte no tuvimos que adentrarnos demasiado. Torfi le preguntó por el paradero de la rana a un pajarillo que se posó en su dedo. Emitía el sonido del ave y ésta le contestaba. No pude evitar pensar que verle en esa situación resultaba un tanto ridículo y la verdad es que cada momento que pasaba con Torfi, comenzaba a apreciar más mi habilidad. El pájaro emprendió el vuelo. Recorrió el valle y un buen rato después regresó y volvió a “hablar” con Torfi.

   Él me transmitió que el pájaro le contó que la rana había vuelto a su hogar en una cascada cercana. Nos dirigimos hacia allí enseguida y estuvimos buscando por los alrededores. Torfi hablaba con cada ser que encontraba en su camino de búsqueda, hasta que finalmente lo logró. ¡Logró encontrar a la rana mágica! Comenzó a croar hacia ella y la rana se le acercó. Sus brincos eran los más altos que había visto jamás.

   Torfi tomó la rana entre sus manos, pero no como si la atrapara, la propia rana dejó que la sostuviera.
—¡Bien hecho, Torfi! —exclamé. Estaba muy cerca de convertirme en el mago más poderoso.
—Ya he pensado en mi recompensa —respondió muy convencido de sus palabras.
—Muy bien. Ahora dame la rana y tendrás lo que quieras —le aseguré y extendí mis manos para que me diera el animal.
  Torfi croó hacia la rana mientras le sonreía. ¿Quizás estaba diciéndole algo tranquilizador? Esperé unos instantes, pero el mago no me la entragaba.
—¿Torfi?
   Entonces hizo algo que nunca imaginé. Agarró repentinamente a la rana con fuerza entre sus manos y de repente comenzó a devorarla en lo que resultaba ser una escena espantosa. Mordisco tras mordico arrancaba su carne mientras la rana agonizaba. Las entrañas del anfibio salpicaron su rostro. Intenté detenerle, pero sentí que el poder que habitaba en la rana se estaba transfiriendo a él.

   Repentinamente, sus ojos se clavaron en mí. Arrojó lo que quedaba de la pobre rana y pronunció con rabia las siguientes palabras:
—¡Pagaréis! ¡Todos pagaréis por lo que me habéis hecho!
   Los seres de los alrededores comenzaban a acercarse a él. Anfibios, aves, reptiles… y a medida que su rostro se enfurecía, ellos comenzaban a transformarse en enormes bestias terroríficas.

   Si sobreviví, fue gracias a mi habilidad.



FIN

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10 comentarios:

  1. :9 Me ha gustado mucho¡
    Gran entrada.

    Un abrazoooo

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  2. Wow que imaginacion tienes para escribir cosas como estas,,, que guay,, me encanto. :)

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  3. *____________*
    Flipando me he quedado con la continuación de la rana mágica. Decir que me ha encantado es quedarme corta xDD ¡WOW! ♥♥♥
    El final es genial pero quiero más xDDDD

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  4. ¡Hola! Pues se me habían quedado un par de ideas más en el tintero y quizás me anime para continuarlo en otra entrega de Cuéntame tu historia para retomar al aprendiz y ver cómo reacciona después de que se entere de lo que hace su maestro :P

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  5. ¡Hola, M.A!

    Me ha encantado el giro que ha tomado la historia cuando Torfi cambia de idea repentinamente, aunque seguro que ya lo tenía planeado de antes. Muy buena historia de magos y final abierto fantástico ;)

    Bss!

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