23 agosto 2017

Relato: Amor de arcilla

Este es un relato que he escrito para uno de los retos de escritura propuesto por Delia Roca en su web. Semanalmente, planteará alguna fuente de inspiración: una frase, una imagen, una idea... para realizar el reto de escritura. Este es el enlace donde se pueden encontrar los detalles de la participación:
Retos de escritura: Delia Roca

Este relato pertenece a  #Reto_Imagen2, que trata de escribir un relato a partir de una imagen propuesta, la que os muestro en esta entrada.

Y viendo que la imagen desprende como un toque romántico, esta es la idea que se me ha ocurrido:

AMOR DE ARCILLA

Todo sucedió durante su estancia en París, cuando estalló en su cabeza una profunda obsesión por crear al “hombre perfecto” para ella. Conoció a varios pretendientes y cuando tenía una cita con cada uno, los invitaba a su apartamento, donde servía un delicioso postre de chocolate con fresas que ella misma preparaba. Mientras ambos lo degustaban, ella conversaba y, con absoluta discreción, observaba atentamente qué rasgo le fascinaba más de la persona que tenía a la mesa, frente a ella. De uno les seducían sus ojos, de otro sus cabellos, de otro su fuerte torso… Y así, de cada cual, memorizaba aquella virtud y las reflejaba en un hombre de arcilla al que iba dando forma en su estudio. 

Trabajó durante un largo periodo, y una vez que hubo terminado, se enamoró perdidamente de su propia creación. Tan fuerte era el sentimiento que deseó fervientemente que la estatua tuviera vida. Sin embargo, por mucho que así lo quisiera, el ser terroso permanecía inerte. Incluso le preparó su gustoso postre de chocolate y fresas, pero él continuaba inmóvil, con una gélida y distante mirada que la entristecía más y más cada día que pasaba.

Entonces, sumida en su propio delirio, vislumbró una perturbadora conclusión: ¿Y si el ser no la amaba porque no encontraba en ella ninguna virtud?  Se propuso desmesuradamente llamar su atención y sus enfebrecidos pensamientos derivaron en que debía parecerse más a él. Aquella noche, en su oscuro estudio, se arrodilló frente a la estatua. Llenó sus propias manos de arcilla, abrió su boca y, tan exaltada como conmovida, comenzó a ingerir el puñado de barro. Y a esta cantidad le siguió otra y otra y otra más, con el propósito de convertirse también ella en un ser de tierra, y continuó comiendo hasta que de sus ojos brotaron lágrimas de arena.

Durante días, nadie tuvo noticias suyas.

No obstante, uno de los hombres a los que conoció, quiso volver a verla, pues realmente había quedado prendado de ella y al percibir cierta extrañeza en su inusual desaparición, terminó alertando a las autoridades.

Poco después, fue encontrada en el estudio de su apartamento, junto a la estatua de arcilla. La agente que la halló fue testigo de un escenario insólito: La estatua sostenía el cuerpo sin vida de la mujer, en sus brazos, mientras observaba su pálida faz cubierta casi por completo por la arcilla que seguían destilando sus ojos.


FIN


Una anécdota

A modo de curiosidad, me gustaría comentaros que, por lo general, no me gusta escribir "historias de amor".  Aunque ya anteriormente he escrito relatos con dicha temática, siempre mezclándola con otro género que sí que sea de mis favoritos o enfocando la historia de manera que se salga un poco del romance típico y/o "pastelosillo". Como ejemplo, tenéis este mismo relato, en el que una historia amorosa adquiere un enfoque obsesivo y de terror. 

Y por si queréis leerlos también, os dejo los otros relatos que he escrito relacionados con el género (y dándole mi toque), que podéis encontrar aquí en mi blog:




Publicado en el año 2014 en la antología 152 Rosas Blancas (Editorial Divalentis). En este relato un bufón cuenta sus anécdotas amorosas, por lo que la idea me permitió añadir un toque de humor y además llevarlo a un contexto medieval. 


Publicado en el año 2013 en la web Instan-tes, un ratito, una historia, se trata de un relato ambientado en el siglo XIX donde el protagonista atrapa una nube para regalársela a la mujer que ama y confesarle su amor, aunque no todo ocurre como esperaba.  


Publicado en el año 2015 en la antología Mañana a la misma hora (Editorial El Fantasma de los Sueños). Una chica es capaz de cambiarlo todo por el chico que le gusta, con quien habla a través de las redes sociales, aunque al final cuando le conoce... 


Escrito en el año 2015, una vez más con un contexto medieval. Un caballero abatido anhela regresar con vida junto a la persona que ama.Sin embargo, esa persona no es precisamente una dama. 


Espero que os guste el nuevo relato Amor de arcilla y también alguno de estos que os menciono si los leéis o ya lo habéis leído :)

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    10 comentarios:

    1. El verdadero romanticismo, que fue todo un movimiento artístico, incluía la obsesión y el terror en sus historias. Tanto que Edgar Allan Poe pertenecía a ese movimiento. Ligeia, es un cuento en que se nota eso.

      Tu historia me recuerda un episodio de La dimensión desconocida en que alguien recibe un llamado telefónico de una mujer, que resulta ser de una escultora encarnada en su última escultura.
      Es que hay temas que siempre son los mismos, como del escultor enamorado de su obra. En tu relato, es una escultora.
      Que bien contado.
      Un abrazo.

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      1. Tienes mucha razón sobre lo que comentas del romanticismo.
        Sí que esta historia tiene ese trasfondo del artista que se enamora de su obra, que ya hemos visto en muchas versiones. Aquí dejo la mía. Gracias por pasarte a leer.
        Un abrazo :)

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    2. ¡Hola! Muy conseguido el instarrelato, M.A. La miscelánea romanticismo-obsesión-terror fluye perfectamente entretejida. El texto mantiene el interés de principio a fin. Enganchan su toque original y el desenlace sorpresivo.
      Bueno, bueno. Te felicito. Un saludo.

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      1. Gracias, me alegra que te guste. Es raro que hago yo una "historia de amor". Pero esta imagen así lo pedía jejeje.
        Un abrazo :)

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    3. ¡Hola! ¡Qué increíble relato! Ese final te deja entre la tristeza y las ganas de golpear a la protagonista. Sublime, aunque me dio cosita cuando comenzóa comer la arcilla >.<

      Muy bien narrado

      ¡Un abrazo!

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      1. ¡Hola! Sí, la verdad es que la protagonista puede despertar ese sentimiento... Vaya idea que tuvo.
        Me alegra que te haya gustado el relato.
        Un abrazo :)

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    4. Tal cual: expresa mucha obsesión, y el final da mal rollito.
      Pero está bien la historia de una chica que se enamora de su propio gólem (así llamo yo a las cosas con forma humanoide)

      ¡Mua!

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      1. ¡Hola! Sí, quería meter algún elemento inquietante en el texto para que tuviera al menos un pequeño enfoque de terror.
        Un abrazo :)

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    5. ¡¡Hola M.A!! Ya me extrañaba a mi que de esa foto ibas a sacar un relato convencional de amor, ja, ja. Pero de amor era, de pasión y pura obsesión de la protagonista por ese hombre que consiguió trasladar de su cabeza a una obra en arcilla. Pero lo que digo yo siempre, lo obsesivo nunca puede ser bueno, y como esperaba, esto relación no podía terminar bien, ¿o si?, seguro que sus almas se habían encontrado...¡¡qué romántico!! Besitos.

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      1. ¡Hola! Me gusta ese enfoque que le has dado al final, quizás incluso acaba bien... Un abrazo :)

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